miércoles, 28 de julio de 2010

quién sabe qué

Incertidumbre por la pesadez de estos meses mudos, ligereza de una historia que no nos lleva más que a llorar... ¿Por qué? Olvídame si nunca fuimos nada; déjame sola si nunca viste en mí nada especial. No dudes.

Tal vez yo me confundí. Tal vez sólo eras una lección más entre tantas, sin destino que seguir. No, ya no me importa, pues no estás y no volverás.

¿A quién le importan mis sentimientos? Aprendí a darle la espalda al mundo cuando me odiase, y a abrazarlo cuando me sintiese querida, y, aunque sin ti, te lo debo.

Nadie como tú creo que conozca en la vida; ojalá pudiera estar segura de que dependo en la vida sólo de mí misma y no de ti. Me salvaste de mi peor error, pero me privaste de ti. ¿Acaso es un castigo?

Por mucho tiempo que pase, por mucha gente que conozca, nunca en la vida podré olvidarte aunque lo intente. Jamás levantaré la cabeza sabiendo que es sin tu ayuda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario