lunes, 28 de marzo de 2011

Feb 7, 2010 at 22:55

Nunca he pretendido "entimar" a nadie. Soy yo misma, sin pensármelo, sin planificar nada, hasta que por error, en mi mente y de forma inconsciente, se configura una imagen sobre lo que es grande y lo que es pequeño, y es una imagen equivocada.

Nadie es más que nadie; la felicidad está dentro de nosotros, pero unos se dan cuenta antes que otros. Esa relación dependiente de modas, personas, bebida, dinero, consumo, en general, de la sociedad, es la que nos acaba matando. Es autorrechazo por no valorarnos.

Siempre hay sorpresas, justo cuando parece que el camino comienza a ser monótono, y cuando pasan, te das cuenta de lo importantes que eran, no en sí, sino por el entorno en que surgieron, o por lo que aprendiste de ellas.

El pasado quedó atrás, por mucho que lo odiase en su momento, y por mucho que me arrepintiera de los "graves errores" cometidos he aprendido lo que me tocaba de ellos. Ni menospreciar ni magnificar... Las personas vienen y se van, como un río nunca es el mismo.

Hala, a estudiar química