domingo, 17 de octubre de 2010

PERSONAS

Soy el homosexual que se enfrenta a su vida para no perderse en ella
Soy el chico de mirada triste que esconde el dolor de cada paliza en casa siendo el mafioso del instituto
Soy la joven que se siente culpable del deseo que un monstruo tiene sobre su cuerpo,
y la esclaviza hasta que es suya, sumisa de sus puños y cintura.
Soy la puta que vendió su dignidad a cambio de algo que dar de comer a sus hijos, sin más rumbo que el que le proponga su siguiente amor de carretera

Las ovejas y el lobo

Ovejas que ven las orejas del lobo, y lobos que huelen de lejos carne de oveja.
¿Se tratará de decidir qué es mejor?
Tal vez nos equivoquemos, y lo bueno sea elegir ser la mayoría...

... no. Esclavos de sí mismos, de los demás, de lo que piensen, de sus errores, de que piensen por ellos, de no valorar la riqueza de sus manos, de vivir soñando un objetivo que se encuentra en ellos durante toda su vida, eso es la mayoría.

Pero claro, siempre serán los mejores porque van a la moda y ven las series de la tele